Por qué la detección precoz marca la diferencia: 500.000 cribados preventivos de la retina
Los 500.000 cribados preventivos de la retina realizados representan para nosotros un hito muy especial. Pero, ante todo, demuestran el papel fundamental que desempeña la prevención en la salud ocular. Especialmente cuando es de fácil acceso y llega a las personas a tiempo.
Disfrutar de una buena visión es sinónimo de calidad de vida. No obstante, la salud ocular suele tomarse en serio únicamente cuando ya se presentan molestias. En más del 88 % de las personas evaluadas, la última visita al oftalmólogo se había realizado hacía más de 2 años, e incluso en el 63 % de los casos, hacía más de 5 años. Sin embargo, un cribado ocular periódico es determinante para detectar cambios de forma precoz y preservar la capacidad visual a largo plazo. Muchas patologías oculares se desarrollan progresivamente y pasan desapercibidas durante mucho tiempo. En sus fases iniciales, a menudo no causan síntomas perceptibles; no obstante, si no se someten a tratamiento, pueden provocar daños permanentes y, en el peor de los casos, la pérdida de visión.
En esto consiste precisamente el cribado preventivo de la retina: en visibilizar anomalías antes de que se produzcan limitaciones en la visión y en brindar a las personas la oportunidad de actuar a tiempo.
Medio millón de cribados — y más de 110.000 anomalías detectadas
Los resultados de los 500.000 cribados realizados demuestran de manera esclarecedora la relevancia de un cribado ocular de bajo umbral de acceso: se detectaron anomalías en casi una de cada cuatro personas examinadas. En total, en más de 110.000 personas.
Muchos de los afectados aún no habían percibido ningún cambio por sí mismos. Gracias a este cribado preventivo de la retina rápido y sencillo, tuvieron la oportunidad de someter a una evaluación médica precoz los posibles riesgos.
En más de 3.500 personas se detectaron anomalías que requerían una evaluación y un tratamiento oftalmológicos urgentes, como oclusiones vasculares, desprendimientos de retina o tumores malignos. Para muchas de ellas, el cribado preventivo de la retina marcó una diferencia crucial: mediante una valoración médica, un acceso más rápido al tratamiento y la oportunidad de prevenir o ralentizar a tiempo la progresión de la pérdida de visión.
Nuestro equipo ha acompañado y apoyado activamente a estos pacientes en su atención oftalmológica. Estamos convencidos de que una prevención eficaz no termina con la identificación de anomalías. Lo crucial es que los afectados tengan un acceso rápido al tratamiento médico necesario. Especialmente en oftalmología, el tiempo suele ser un factor crítico.
Más de 800 ópticas colaboradoras hacen posible la detección precoz
El hecho de que el cribado ocular sea hoy más accesible para tantas personas se debe, principalmente, a la estrecha cooperación con nuestras ópticas colaboradoras. En la actualidad, en más de 800 establecimientos, estas ópticas hacen posible nuestro cribado preventivo de la retina y acercan la detección precoz allí donde las personas ya acuden periódicamente a revisar su agudeza visual: a la óptica especializada.
De este modo se facilita el acceso a la prevención: cercano, sencillo e integrado en el día a día. Nuestras ópticas colaboradoras contribuyen de forma decisiva a concienciar sobre la salud visual y a sensibilizar a las personas de manera temprana. Gracias a ello, muchas anomalías han podido ser detectadas a tiempo y sometidas a una posterior evaluación. Del mismo modo, nuestro equipo médico es indispensable, ya que analiza y evalúa clínicamente cada caso individual con el máximo rigor. Gracias a su experiencia médica, asegura que las anomalías se valoren con criterio científico y que se emitan las recomendaciones oportunas para su posterior evaluación.
Nos enorgullece especialmente haber alcanzado ya de manera conjunta a cientos de miles de personas. Esto demuestra el impacto que puede tener la cooperación intersectorial en la atención sanitaria y la importancia de la prevención precoz para preservar la visión.
500.000 cribados representan un impacto real en la atención sanitaria
Por consiguiente, 500.000 cribados preventivos de la retina son mucho más que una cifra: representan una contribución fundamental para una salud ocular óptima. Cada cribado individual ayuda a visibilizar patologías oculares de forma más temprana, a identificar riesgos a tiempo y a derivar con mayor agilidad a los afectados hacia la atención oftalmológica adecuada.
Así es como la prevención se traduce en un impacto real: se puede reducir la pérdida de visión evitable, mejorar las expectativas del tratamiento y cubrir deficiencias en la atención médica.
Lo que comenzó como la visión de hacer más accesible el cribado ocular y evitar la pérdida de visión prevenible, es hoy una realidad en la atención sanitaria.
Y estamos convencidos de que esto es solo el principio.


